Empresas, un espacio donde la amistad y sociedad no siempre son sinónimos

El Día del Amigo está relacionado con la creación y la unión para hacer cosas grandes.

Consultamos a los fundadores de Real Trends, Tienda Nube y The WE MAKE Company sobre su relación con la amistad, sus comienzos como startups y una pregunta clave para los futuros emprendedores: ¿Te conviene ser amigo de tu socio? Los 3 coinciden y dan tips, se hayan hecho amigos antes o después, los valores de la amistad siempre están presentes

La celebración del Día del Amigo fue impulsada por el músico, odontólogo y profesor de psicología argentino Enrique Ernesto Febbraro quien se inspiró en el día en el que un hombre pisó la luna por primera vez: El 20 de julio de 1969. Se trata de una fecha que quedó en la conciencia colectiva de esa época como un logro de todo el mundo y Febbraro tuvo una idea repentina: cuando la nave Apolo 11 aún estaba en órbita decidió enviar 1000 cartas a diferentes personas de diversos países. “Viví el alunizaje del módulo como un gesto de amistad de la humanidad hacia el universo y al mismo tiempo me dije que un pueblo de amigos sería una nación imbatible. ¡Ya está, el 20 de julio es el día elegido!”, les explicó a sus destinatarios y la respuesta no tardó en llegar y fue por demás exitosa: 700 individuos le respondieron y de esa forma quedó instalada y ya es una tradición por la que miles de amigos aprovechan para reunirse en Argentina, Brasil y Uruguay. Y si lo pensamos bien, de la misma forma que Febbraro mandó esas cartas y reunió adeptos para instalar una fecha que hoy es sinónimo de uno de los festejos más esperados del año, por casualidad o causalidad, se forman los equipos de emprendimientos que luego tendrán éxito.

Consultamos a los fundadores de las startups Real Trends, Tienda Nube y The WE MAKE Company si existe relación entre la amistad con sus socios y  el éxito que alcance una empresa, así como las diferentes formas que puede adoptar el vínculo entre fundadores.

Real Trends: “Primero socios, luego amigos”

“Creo que hay mucha gente que se equivoca al elegir primero un amigo con quien se lleva bien y luego pensar ‘¿Qué emprendimiento podemos hacer juntos?’. Llevarse bien como amigos no significa llevarse bien como socios. En una empresa hay mil decisiones a tomar por día y las formas de pensar pueden diferir y ponerse en juego la amistad. Creo que es mucho más sensato elegir un socio pensando en alguien que te complemente para lo que el negocio va a necesitar. También hay mucha gente a la que le fue bien emprendiendo con amigos, no hay fórmulas matemáticas. En mi caso no elijo amigos para trabajar, pero me he hecho amigos trabajando”, expone Javier Goilenberg quien es CEO & Co-founder junto a Patricio Molina de Real Trends, la plataforma líder en herramientas de análisis y gestión para vendedores de Mercado Libre en la región. Es que Javier explica que tras algunas “malas experiencias en sociedades con amigos” para esta startup le dio mejor resultado asociarse con “un no-amigo y que naturalmente esa persona luego se transforme en amigo”. “Tampoco sumo al equipo amigos, porque no me gusta poner en riesgo ninguna amistad por cuestiones de trabajo, soy de separar ambos ámbitos”, agrega a lo que su socio, quien oficia de CTO, asiente: “Pienso que en algunas situaciones puede arruinar la amistad, la muestra no es para nada representativa, pero conocí varios casos de grupos de amigos que dejaron de serlo por tener distintas perspectivas y expectativas a la hora de encarar un negocio”.

Para ambos los amigos ocupan un lugar muy importante en sus vidas al punto de ser la razón por la que Javier se quedó en Argentina cada vez que estuvo tentado de irse al exterior y que Patricio describe ese vínculo como algo “fundamental” en el que deben primar la “honestidad, la sinceridad, la lealtad y buen corazón” y un espacio en el que “disfruta de juntarse a charlar de la vida y perder la noción del tiempo, especialmente del mail y del WhatsApp”. De hecho, cuentan que se conocieron por un amigo en común: “Fue una pegada; con Pato nos conocimos para armar la empresa, yo buscaba alguien para el rol de CTO; somos muy alineados en nuestra forma de pensar y cada uno fue asumiendo su rol naturalmente a medida que la empresa fue creciendo y nos hicimos muy amigos”, dice Javier. “Nos hicimos amigos, fue pura serendipia. Tenemos una amistad muy especial porque no solo compartimos valores sino que además compartimos una misma visión de la vida”, acota Patricio apelando a ese concepto acuñado hace más de dos siglos por el británico Horace Walpole al referirse a un hallazgo afortunado, valioso e inesperado que se produce de manera accidental, casual o cuando se está buscando una cosa distinta.

“Cuentas claras conservan la amistad” es una de las frases de cabecera de este par, aunque advierten que tampoco es cosa de “llevar el marcador en tiempo real” y, en ese sentido coinciden en que “la transparencia, la lealtad y, por sobre todo, predicar con el ejemplo son cualidades que se comparten en los roles de amigo y de ejecutivo de una empresa”; aunque también otras características que hacen para ellos a un buen ejecutivo como “saber tener un buen trato con cualquiera del equipo, ser muy enfocado y metódico y poder transmitir la visión que uno tiene para que lo acompañen y sean parte” no son necesarias en una amistad.

The WE MAKE Company: Una sociedad que volvió la amistad en su “fórmula mágica”

Karina Klein y Marina Posse son las socias fundadoras de The WE MAKE Company, una empresa de eventos motivacionales. “Nuestro caso no sigue las reglas que hemos leído tantas veces para los emprendedores, cuando desean buscar un socio ideal. A nosotras nos unió cierta simpatía en un principio y ganas de intercambiar ideas con respecto a lo que queríamos empezar a hacer. Se dio que coincidimos en el tipo de proyecto, enseguida nos retroalimentamos con ideas y empezamos a volar; y luego vinieron las coincidencias en valores, prioridades y forma de encarar la vida, lo que hizo, por supuesto, que todo fluya y se desarrolle casi de forma natural”, explica Karina y Marina comparte y agrega: “Con Kari logramos una sociedad que nos regaló una amistad hermosa; apenas nos conocíamos compartimos algunas inquietudes en una charla casual y luego un cafecito en el que descubrimos que teníamos las mismas ganas, expectativas parecidas y conocimientos que podían complementarse”. A ese encuentro le siguieron cientos de nuevos cafecitos en los que quemaron hojas y apuntes, tacharon y reescribieron infinitas veces lo que sería la aventura que iban a emprender. “Le dimos forma a nuestras aspiraciones, apostamos a que sería posible y pusimos finalmente el proyecto en marcha y casi sin darnos cuenta, también una amistad de esas que valen oro”, subrayan.

Ambas han ido sumando amigas por la vida, incluso desde el preescolar con quienes comparten más “cafecitos sanadores” y horas de chats por WhatsApp. “Las “amigas son todo”, expone Karina, mientras que Marina señala que la amistad significa una “relación incondicional” que se construye para “poder confiar, compartir, cuidar y acompañarse, siempre desde el cariño y el respeto”. “Creemos que hay personas más o menos emocionales a la hora de emprender. Para nosotras, y por el tipo de negocio que desarrollamos, la unión y el compartir una pasión y una misma visión, en lo personal y laboral, es casi una fórmula mágica. Nos ayuda a que podamos desarrollarnos y seguir creciendo siempre. En nuestro caso, ser amigas suma, nos permite conocernos y apoyarnos mutuamente en el camino que debe atravesar todo emprendedor”, aseguran sobre cómo creen que influye la amistad de los socios en la concreción y desarrollo de un proyecto, y añaden: “Tanto una buena amistad como una buena sociedad son, en definitiva, un buen equipo en donde se comparte o se alterna el liderazgo, según las circunstancias. Cada uno aporta lo mejor que tiene para dar y siempre está presente la motivación y el apoyo mutuo para salir de momentos de estancamiento”.

Tienda Nube: Vivir la experiencia de trabajar con los amigos de siempre

José Abuchaem, Co fundador y CMO de Tienda Nube, el sitio ideal para crear tu propio e-commerce, cuenta que aún conserva muchos amigos del colegio, la universidad y el barrio y que incluso su vida laboral se da de la mano de un grupo de amigos. “Me encanta compartir tiempo de calidad y personal con mis amigos en conversaciones relevantes, me gusta saber de ellos y contarles de mí. Cuando me preguntan si se puede trabajar y emprender con amigos, mi respuesta es definitivamente y me pregunto por qué no sería así en realidad porque es un lugar donde compartís tiempo, intereses, y valores, que son tres cosas clave para crear una amistad”.

Es que José, cofundó Tienda Nube junto a Martín Palombo, Santiago Sosa Alejandro Vazquez y Alejandro Alfonso, con quienes posee una relación de años. “Eso nos dio mucha confianza para saber cómo trabajaba el otro y para poder decirnos las cosas sabiendo que no había ninguna cuota de maldad o intenciones ocultas”, dicen estos amigos-emprendedores y aseguran que ello “impactó en general muy positivamente en la forma en que trabajamos y en cómo nos desarrollamos”.

“La honestidad, transparencia, y la buena onda son, sin dudas, cualidades importantes para un buen amigo y para un buen ejecutivo. Al final, el trabajo de un ejecutivo es relacionarse con gente, y compartir proyectos en común con esas personas. Un buen amigo creé en vos, te ayuda, te dice la posta, y un buen ejecutivo debería hacerlo también. Eso sí, podemos compartir miles de cosas con nuestros amigos pero no todos los amigos son para compartir todas las cosas. Algunos pueden ser un compañero excelente para trabajar y otros pueden ser terribles. En general, uno tiene un pálpito sobre esto y es bueno seguirlo”, advierte y aconseja finalmente José.

Tres startups, tres visiones sobre el trabajo y la amistad. Cada una con verdad, aunque por supuesto, ninguna es absoluta.