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La Asamblea Mundial de la Salud, definió designar al 14 de junio como el Día Mundial del Donante de Sangre, con el fin de promover la donación voluntaria de sangre en todo el planeta, agradeciendo a su vez, a los donantes habituales y voluntarios de todo el mundo que contribuyen a salvar una vida. Una oportunidad para fomentar la sensibilización acerca de la necesidad e importancia de disponer de sangre y de donantes de sangre.
En Argentina, la donación voluntaria apenas alcanza el 10% y se registran menos de 1.000.000 de donaciones anuales de sangre, cuando el sistema de salud requeriría 1.500.000 para alcanzar la autosuficiencia en glóbulos rojos. Mientras el Noreste, Buenos Aires y algunas provincias patagónicas lideran la lista de donación voluntaria, la falta de información y mitos asociados a este simple acto solidario y voluntario, siguen siendo la principal barrera para incrementar la donación de sangre.
Durante el Día Mundial se insiste en la necesidad de donar sangre periódicamente para prevenir su eventual escasez en hospitales y clínicas, sobre todo en los países en desarrollo, donde se manejan cantidades pequeñas. De los 80 países con un bajo índice de donación de sangre (menos de 10 donaciones por cada mil personas), 79 son países en desarrollo.
 El Día Mundial del Donante de Sangre es coordinado conjuntamente por la Asamblea Mundial de la Salud, en la que participan los 192 Estados Miembros de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y las cuatro organizaciones fundadoras: la Organización Mundial de la Salud, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, la Federación Internacional de Organizaciones de Donantes de Sangre y la Sociedad Internacional de Transfusión de Sangre.
Bajo el lema, “Donemos sangre con regularidad”, esta fecha, dirigida a los donantes regulares, tiene tres grandes objetivos: Aumentar la sensibilización de la población acerca de la necesidad de donar sangre con regularidad, dado el corto tiempo de conservación de los componentes sanguíneos, y alentar a los donantes existentes y potenciales a que donen sangre a intervalos regulares. Fomentar el reconocimiento de que los donantes regulares voluntarios no remunerados son individuos sanos que forman parte integral de los sistemas de salud pública; y que gracias a que tienen modos de vida saludables y a que son sometidos periódicamente a análisis, pueden donar sangre con regularidad. Centrar la atención en la salud de los donantes y la calidad de la atención que se les presta como factores esenciales para estimular su deseo y su compromiso de donar sangre con regularidad.
Este evento anual tiene por principal objetivo motivar a un cada vez mayor número de personas para que sean donantes de sangre, mostrando cómo trabajan los sistemas sanitarios y sus planificadores para lograr que las transfusiones de sangre sean seguras y estén al alcance de toda la población mundial.
La falta de donantes de sangre es un problema mundial. Para paliar este déficit y garantizar la seguridad sanguínea, la OMS propuso como pilar fundamental lograr el 100% de la donación voluntaria de sangre. Es el único camino que permitirá a los sistemas de salud de cada país enfrentar cuadros de internación que requieren altos volúmenes de sangre y que en muchos casos obligan a familiares y a amigos a generar corrientes de pedidos de sangre contrarreloj para poder llegar a tiempo con cirugías o tratamientos programados. Gracias a la implementación del Plan Nacional de Sangre, vigente desde el año 2002, al trabajo de muchas ONGs vinculadas al tema y a los propios Bancos de Sangre de las distintas Instituciones de Salud, la Argentina está trabajando activamente y algunas provincias ya se encuentran participando activamente para revertir esta problemática: promoviendo la donación habitual, voluntaria y solidaria de sangre, a través del sistema de donación por repetición, el cual busca garantizar mayor volumen y también mayor seguridad en la sangre donada. “Misiones, Buenos Aires, Tierra del Fuego, Corrientes, y Chubut son las cinco provincias que lideran la tabla de porcentaje de donaciones voluntarias de sangre (Datos 2006). Sin embargo, los esfuerzos de los respectivos programas provinciales apenas alcanzan para llegar a un promedio de 10% de donaciones voluntarias, si bien debemos mencionar que hace apenas tres años estábamos en menos del 3%”, señala la Prof. Gabriela Fernandez Cid, del Programa Nacional de Sangre del Ministerio de Salud de la Nación.  El panorama tampoco está resuelto en Latinoamérica. La mayor capacidad de lograr donaciones voluntarias de sangre la tienen aquellos bancos con programas activos de captación de donantes de sangre, lo que se refleja en el mayor número de donaciones por día por banco. Mientras Canadá tiene 226.2 donantes por día, Estados Unidos 70.4 y Cuba 60.4, Argentina registra 5.2 donantes por día, igual que Brasil. A diferencia de países como Canadá, EE.UU. y Cuba que tienen niveles de donación voluntaria cercanos al 100%, América Latina y el Caribe registran un promedio de donación voluntaria del 36%.
Hacia un 100% de donación voluntaria El sistema predominante en la Argentina es la donación por reposición (90%). El mundo avanza ahora hacia un nuevo paradigma: la donación habitual, voluntaria y solidaria de sangre, organizada por los propios bancos de sangre según sus necesidades. Esto es factible mediante un programa activo de convocatoria de donantes verdaderamente voluntarios y regulares, permitiendo obtener sangre más segura, en mayor cantidad y con una menor prevalencia de infecciones transmisible por transfusión.
“En la Argentina, la cantidad de donantes voluntarios es baja en relación al número total de donaciones. Todos los profesionales de nuestra especialidad debemos estar muy comprometidos en esta tarea de promover la donación voluntaria y fidelizar a los donantes de reposición. No nos cansamos de decir que la donación de sangre es un acto humanitario y solidario que termina en un procedimiento terapéutico como lo es la transfusión de sangre o sus componentes. Con la donación de una sola persona, muchas otras pueden beneficiarse”, concluye el Dr. Fabián Romano, de la Asociación Argentina de Hemoterapia e Inmunohematología (AAHI).
La sangre no puede elaborarse artificialmente. La solución para mantener adecuadas reservas es la donación voluntaria y repetida de sangre por parte de la comunidad sana. La reglamentación vigente permite a los hombres donar hasta seis veces por año y a las mujeres hasta cuatro veces por año. Las necesidades de sangre de nuestros hospitales deberían cubrirse con la donación habitual de las personas saludables, que deciden libremente y sin ningún condicionamiento, donar su sangre, para ellos todos deberemos comprometernos en la tarea.
Requisitos básicos para ser donante de sangre Tener entre 18 y 65 años de edad. Jóvenes de entre 16 y 18 pueden donar con autorización de los padres. Llevar DNI o cédula. Gozar de buen estado de salud Pesar más de 50 kilos Tener valores de presión arterial dentro de los límites adecuados. No presentar anemia. No haber tenido prácticas de riesgo que faciliten el contagio de hepatitis o VIH. No presentar fiebre o haber estado enfermo en los últimos 7 días. No es recomendable estar en ayunas Persisten muchos mitos con respecto a la donación de sangre. A continuación, algunos conceptos para entender la necesidad de promover la donación espontánea, voluntaria y solidaria en la población.
La sangre no puede fabricarse en forma artificial y muchas veces hay que realizar grandes esfuerzos en la solicitud y búsqueda de donantes para alcanzar las necesidades del país. Donar sangre es seguro tanto para el donante y como también para el que recibe la sangre, ya que la Autoridad Sanitaria, las Asociaciones Científicas y las Normas Internacionales son las encargadas de establecer las pautas de seguridad respecto a las precauciones, al uso de material descartable y de los controles médicos llevados a cabo en cada Centro de Salud. Donar sangre es simple. Requiere completar un cuestionario en forma individual, un control clínico donde se verifica la aptitud para donar, y una entrevista privada en el consultorio a fin de que el donante pueda calificar como tal. Luego el proceso de extracción sólo lleva entre 5 y 10 minutos. Todo el proceso requiere de aproximadamente 45 minutos de acuerdo a la modalidad de cada lugar. Donar no implica riesgo para la salud y no genera debilidad. La cantidad de sangre que alguien puede donar, no representa más del 10% de la sangre de la persona y por lo tanto no perjudica el funcionamiento de su organismo. La donación debe ser gratuita y solidaria. No espere a que un familiar o conocido necesite sangre para poder donar. Por tratarse de un acto médico el donante debe estar seguro de la confidencialidad otorgada por los centros de salud. La mayor retribución para quien dona sangre es ser parte de un verdadero acto solidario que puede salvar muchas vidas. La donación habitual es más segura que la donación por reposición. Debido a que el donante habitual conoce las situaciones que pueden haberlo expuesto a algún riesgo de adquirir infecciones transmisibles por transfusión, dona sin ningún condicionamiento y se autoexcluye transitoriamente si considera que con su sangre puede contagiar a alguien. La prevalencia de infecciones en este tipo de donantes está demostrado que es significativamente menor que en los donantes ocasionales o de reposición. Se puede donar en bancos de sangre y en servicios de medicina transfusional de los centros de salud habilitados. Diversas instituciones y organizaciones vinculadas al área asesoran y organizan jornadas de donación y extracción (colectas de sangre) en otros sitios como empresas, clubes, gimnasios, etc. asegurando todos los controles y requerimientos específicos.
Dále, dála!
El Consejo Publicitario Argentino, en adhesión las actividades conmemorativas, lanzó la segunda etapa de la campaña “Dale, Dona,” la cual saldrá en medios gráficos, radiales, laterales de colectivos, sitios web y wap.
La Comisión de Donación de Sangre del Consejo Publicitario Argentino está integrada por: Gonzalo Villalobos (Asociart), Cecilia Rossi, María Isina Areco (Burson-Marsteller), Andrea Ramos, Miguel Larrandart y Herman Fandrich (Bordó Comunicación); Martín Caserta y Hector Quiroga (EPM Gustavo Quiroga) e Itatí Cabral (Fundación Diario La Nación).
Ficha Técnica de la Campaña: Cliente: Consejo Publicitario Argentino
Campaña: Donación Voluntaria de Sangre – Parte 2 Responsable de la Comisión: Cecilia Rossi (Burson-Marsteller)
Agencia: Bordó Comunicación Directora General Creativa: Andrea Ramos
Redactor: Herman Fandrich Dirección de Arte: Mariela Devincenzi
Director General de Cuentas: Eduardo Pinheiro
Ejecutivo de Cuentas: Miguel Larrandart Fotografía: Juan Pablo Vildosola
Para la segunda etapa de “Dale”, se han desarrollado diversas piezas con un fuerte foco en la concientización: mensajes en gráfica, sitio web y wap www.dale.org.ar y spots radiales y vía pública además de la difusión del tema a través de la prensa. La creatividad de la campaña fue realizada ad-honorem por Bordó Comunicación, Burson-Marsteller y EPM Medios Gustavo Quiroga donaron la gestión de prensa y el plan de medios, respectivamente. Asimismo, agradecemos al ISER por facilitarnos los locutores y sala de grabación, a Live-Technologies por el desarrollo del sitio wap y al Grupo ILHSA, por la cesión del Auditorio para la conferencia de prensa. La campaña “Dale” ha logrado sumar los esfuerzos de varias ONG y de instituciones comprometidas con la causa como Asociación Argentina de Hemoterapia e Inmunología, Asociación Voluntariado Argentino de Sangre (AVAS); CADAS (Hospital Garrahan), Dale Vida (Club de donantes voluntarios del Hospital Gutiérrez), Fundación Favaloro, Fundación Hemocentro Buenos Aires, FUNDALEU, La vida por unas Gotas, NOMEOLVIDES Red PAMI de donantes de sangre, Ministerio de Salud de La Nación, Plan Nacional de Sangre y Redes de Salud de GCBA.
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